Agareso lanza hoy, mano a mano con la Coordinadora Gallega de ONGD, las biografías de tres mujeres que consagran su vida a la defensa de los derechos humanos en una de las regiones más peligrosas del mundo, Mesoamérica, el área comprendida entre México y Costa Rica. Estos tres títulos abren la colección Defensoras de derechos, un mosaico de relatos personales y colectivos que que cuenta con el apoyo de la Diputación de Pontevedra y que tiene el objetivo de que el público juvenil reflexione sobre la imprescindible labor que realizan las defensoras de los derechos humanos en ese contexto.

Los textos de la periodista y escritora Lara Dopazo Ruibal se unen a las ilustraciones creadas a cuatros manos entre el colectivo de arte gráfico mexicano RotmInas y la diseñadora gráfica gallega Marta Conde para acercar a las y los adolescentes gallegos las historias de vida y la lucha política de Miriam Suazo, Estela Ángeles Mondragón y María Cuc Choc. Tres activistas de Honduras, México y Guatemala, respectivamente, que forman parte de las más de 2.000 mujeres organizadas alrededor de la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras). Las tres son mujeres que rompieron los moldes establecidos y que siembran el cambio en Mesoamérica. Y, junto a sus historias, los libros también dan a conocer el contexto social y político que está provocando las situaciones de desigualdad e injusticia que afrontan las protagonistas.

Los volúmenes impresos son de acceso libre para centros de enseñanza y espacios de educación no reglada y se encuentran también disponibles en formato digital para todas aquellas personas que tengan curiosidad, tanto en gallego como en castellano. Existe la posibilidad de organizar una actividad pedagógica alrededor de los libros, de la mano de Agareso y de la autora de los textos.

La semilla de esta colección de libros es la campaña #Defensoras Semillas de Cambio, una iniciativa que ponen rostro y voz a las activistas mesoamericanas para reclamar a los Estados que adopten medidas urgentes para garantizar su protección integral.

Según la organización Global Witness, desde 2015 un promedio de cuatro personas son asesinadas cada semana en el mundo por alzar la voz contra las empresas que se apoderan de los territorios y causan daños al medio. El último informe de Frontline Defenders, una organización de apoyo y protección a las activistas, reveló que el 28% de las 331 personas defensoras de derechos humanos asesinadas en el mundo en 2020 trabajaban por los derechos de las mujeres. Según IM-Defensoras, desde la irrupción de la pandemia crecieron las detenciones arbitrarias, las campañas de desprestigio, la represión y la criminalización contra las mujeres defensoras de derechos.

Ante este contexto de violencia y represión “las ONGD gallegas mantenemos nuestro compromiso de defender a quien defiende, tejiendo una red global de apoyo y denuncia de la vulneración de los derechos”, afirma Lorena Seijo, coordinadora de Agareso y portavoz de la Coordinadora Gallega de ONGD.