La sede del Colegio Profesional de Periodistas de Galicia acogió esta mañana un desayuno on/off en el que se presentaron los resultados de este año del proyecto Generación Contrainfo, que analizó el impacto de la misoginia y el machismo en las aulas gallegas.
En su introducción Ana González Liste, miembro de la Xunta de Gobierno del Colegio Profesional de Periodistas de Galicia, señaló que este programa interpela la profesión de la misma manera que al resto de la sociedad y destacó que «los resultados de este año demuestran que las iniciativas del Colegio para acercar la perspectiva de género a las redacciones son imprescindibeis. Marga Tojo, integrante de Xornalistas Galegas, destacó que «los medios de comunicación se sitúan entres los actores discursivos que aseguran la conformación de las relaciones desiguales de género».
Sonia Díaz, técnica de proyectos de Agareso, detalló los resultados del estudio realizado entre 396 estudiantes y 199 docentes de centros de enseñanza de toda Galicia. Las respuestas de todos ellos mostraron que los IES no son espacios libres de los discursos de odio, con un 80% del alumnado LGBTIQ+, un 74% de los alumnos cishetero y un 71% de las alumnas cishetero que manifestaron haber sido víctimas de algún tipo de agresión, algo ratificado por el profesorado, que asegura en un 76% de los casos haber presenciado esas agresiones y apunta a los alumnos cishetero cómo principales agresores. Además, los datos demuestran que están muy presentes entre el estudiantado los estereotipos de género, a pesar de la que más del 75% asegure no haber dejado de hacer nada por su género. Un dato que contrasta con el significativo porcentaje (12%) de alumnas que asegura no tener confianza para hablar en público, frente únicamente el 2% de sus compañeros.
Pero si algo constató la investigación es la polarización que enfrenta en esta cuestión los alumnos masculinos cisheteros con el alumnado femenino y del colectivo LGBTIQ+, a la que ya apuntaban otros informes. El 62% de los rapaces cishetero manifestaron que la lucha por la igualdad es «excesiva» y que actualmente son ellos los discriminados, un discurso que también se detectó entre las familias y el profesorado. «Esta es la brecha en realidad», afirmó Díaz. Por esta razón, y por el pacto entre varones que se produce en las aulas, desde Agareso recomiendan, en la línea de las últimas investigaciones publicadas por el Centro Reina Sofía y del trabajo desarrollado durante años por Pepe Cabido y Sonia F. Casal, trabajar de forma diferenciada la igualdad con las y los jóvenes, y atender de forma específica el sentir de los varones, un modelo que dio frutos en el trabajo en los institutos llevado a cabo por Agareso.
