Integrantes de Somos Acubillo se reunieron esta mañana con representantes políticos en el Parlamento de Galicia, para trasladarles “el impacto que tiene la desigualdad en la vida de las personas, migrantes y gallegas, que luchan cada día por salir adelante”.
Belén Castro, Rosa Esther Meza, Yasseyda Moreno y Euro Toribio conversaron con la diputada socialista Silvia Longueira y con la diputada nacionalista Olalla Rodil, sobre la necesidad de que “cada persona ponga de su parte en la construcción de un futuro mejor para toda la sociedad”. “Una sociedad más justa es una sociedad máis sana y feliz”, recordaron las representantes de este grupo de personas económica y socialmente vulnerables. Y destacaron el mensaje de la campaña de sensibilización que ellos y ellas mismas idearon, bajo la premisa de que “entre todos, podemos conseguir un futuro mejor”. “Depende de cada uno de nosotros”, afirmaron, “cada uno debe asumir su responsabilidad.

En este sentido, Belén, Rosa Esther, Yasseyda y Euro les recordaron a las parlamentarias que las administraciones públicas tienen un importante papel en la lucha contra la desigualdad y pusieron el acento en el acceso a la vivienda y a un “trabajo digno”. “El acceso a la vivienda es un problema gigante que afecta, prácticamente, a toda la sociedad”, afirmaron. En este sentido, Rosa Esther recuerda que “la felicidad de nuestras familias depende de que tengamos una vivienda digna” y pide a los partidos políticos que intervengan para resolver la ausencia de viviendas disponibles para las personas en situación de vulnerabilidad económica o social.
Belén, por su parte, recuerda que “un buen trabajo podría ayudar a paliar el problema de la vivienda”, pero “hay personas que no pueden trabajar y es necesario que tengan ayudas sociales” y “muchas otras preferirían tener un buen trabajo a recibir una ayuda, pero necesitan que alguien les dé una oportunidad de mostrar su valía”.
Euro destaca que las personas migrantes necesitan “empatía, para ayudar a sobrellevar el duelo migratorio y agilidad en los trámites, para evitar la revictimización”. Quieren aportar lo antes posible, sentirse útiles y parte de la sociedad que los acoge, pero sienten que la burocracia los limita, los frena. “Una burocracia más ágil permitiría a los migrantes ser productivos para la sociedad”, dice este solicitante de asilo. En este sentido, Yasseyda pone el acento en la dificultad para convalidar los títulos y la experiencia laboral en otros países. E insiste en que estamos desaprovechando su valía.

Los cuatro representantes de Somos Acubillo recordaron, también, que está en las manos de las administraciones educativas, de las y los docentes y de las familias educar a las y los jóvenes, que son los ciudadanos del futuro, en la empatía. “Educar para la igualdad y la justicia real”, como recuerda su compañera Rosbelys en la campaña de sensibilización que se puede ver estas semanas en redes, medios y cartelería urbana.
Las autoridades sanitarias y el personal sanitario tienen, también, una importancia capital para este colectivo. “Es necesario tener buena salud mental y todos somos responsables de la salud mental de quien tenemos alrededor”, recuerdan, “pero es especialmente importante que las personas y entidades responsables sean conscientes de que cuando hay una dificultad es necesario complementar la medicación con otros acercamientos y terapias”. En resumen, Somos Acubillo pide al conjunto de la sociedad “tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen a nosotros”. A veces es, simplemente, ponerse en el lugar de la otra persona. Interesarse por su bienestar. Preguntarle cómo está, como recuerda la solicitante de asilo Haitiana China. Y, también, saber pedir ayuda cuando la necesitamos, como dice Miguel.Somos Acubillo es un proyecto de comunicación participativa diseñado por Agareso, en colaboración con Provivienda, que cuenta con la colaboración de Fundación «la Caixa» a través de la convocatoria de proyectos sociales Galicia 2024. El resultado está disponible, en la web, en Youtube y en las redes sociales de Agareso.