Ha sido un gran año este 2017 para las agaresinas y los agaresianos. Y afirmamos con cierto convencimiento que no ha sido fruto de la buena ventura, sino de una estrategia de fortalecimiento interno y de una planificación estratégica que nos ha costado alcanzar, pero que -finalmente- hemos alcanzado.

Siempre es complicado escribir de nosotros mismos, sobre todo para resaltar las virtudes. Nosotros, y hablamos tanto de Agareso en concreto como del sector de la comunicación en general, estamos más acostumbrados a la crítica. Pero hay momentos en los que lo más sano es reconocer el esfuerzo y celebrar lo alcanzado. Sin perder de vista, por supuesto, la tremenda responsabilidad que conlleva la llegada a la madurez de una organización como Agareso, que el 2018 cumple 10 años. Pasamos de la infancia -en la que la inocencia nos permitió creer que todo era posible- a la adolescencia -en la que los impulsos nos hicieron cometer algunos errores necesarios- y llegamos, por fin, a la reconstrucción de la identidad que supone la llegada a la edad adulta.

Agareso va a cumplir su propia mayoría de edad este 2018 y, por eso, este año está marcado en el almanaque como la fecha clave para consolidar de forma definitiva nuestro proyecto de organización. Un proyecto estratégico con 3 claves interdependentes:
– El fortalecimiento interno: pasando de 3 puestos de trabajo a 6, conformando una Junta Directiva estable y volviendo a crear equipos de voluntariado salidos principalmente de las acciones formativas en la universidad. Un equipo profesional y humano que siente Agareso como parte de sí mismo. Y es que una organización pequeña, periférica y sectorial como la nuestra no puede sobrevivir si las personas que la integran no sinten la organización en primera persona del plural. Un nosotros que implica, sobre todo, que los éxitos y los fracasos, los aciertos y los errores son colectivos. Ese sentimiento de equipo hace que todos los atrancos merezcan la pena.
– La diversificación de la financiación: ampliando capacidad de gestión económica con proyectos financiados por la Xunta de Galicia (dos proyectos de Cooperación Exterior y tres proyectos de Educación para el Cambio Social en Galicia), por la Fundación La Caixa (proyecto de acción social) y por el Ayuntamiento de Santiago (proyecto de Cooperación Exterior).
– El trabajo en red: Agareso ha buscado siempre uniones estratégicas que nos permitiesen aprender, crecer y fortalecernos mutuamente. La relación más estable y sin la que no se entendería tampoco la evolución de nuestra organización es la que mantenemos con Asamblea de Cooperación por la Paz desde 2010 y que este año nos ha llevado a tener tres proyectos en común. Pero este año la red se ha extendido y tenemos proyectos con la Fundación Secretariado Gitano, con Solidaridad Internacional de Galicia y con Arquitectura sin Fronteras. E incorporamos acciones puntuales en proyectos de InteRed, Entreculturas, Solidaridad Internacional de Galicia y la Coordinadora Gallega de ONGD. Capítulo aparte merecerían nuestros compañeros y compañeras de Latinoamérica, como la Fundación Comunicándonos, AMARC y el Instituto de Acción Comunitaria. Quien mejor que ellos para definir la relación que nos une a ellos y a ellas.

Comienza 2018. Echamos la vista atrás y sentimos orgullo de nuestro pasado. Echamos la vista hacia delante y nos reafirmamos en nuestro objetivo: conseguir cambios sociales para construir una sociedad más justa. Un proyecto que solo puede ser colectivo, organizado y expansivo. Por eso, encaramos este 2018 junto a vosotros, orgullosas de formar parte de una sociedad civil organizada y aferradas a nuestra propia utopía: que la comunicación sea una forma de generar y garantizar los cambios sociales.