Por Nicole Rojas. AGARESO

Durante los últimos días, el sector ambientalista en Galicia recibió una sorprendente y necesaria visita de tres lideresas sociales y ambientales que llegaron desde Honduras para venir a compartir sus historias inspiradoras y llenas de tenacidad.

Coralia, Karina y Adolfina viajaron desde su país como parte del proyecto Mulleres Bravas, que ha sido impulsado por Amigos da Terra y Enxeñería Sen Fronteiras y la colaboración de Agareso. El propósito ha sido dar a conocer los impactos que tienen en las comunidades y el medio ambiente los proyectos industriales y extractivistas, tanto en Honduras como en Galicia. Se ha discutido también de alternativas sustentables y las luchas de las mujeres defensoras de la tierra por encontrar otras maneras de producir sin dañar el medio ambiente.


Imagen1.  Mulleres Bravas de Honduras y Galicia en la Universidad de Santiago de Compostela. Amigos da Terra

Las tres guerreras hondureñas llegaron para ser recibidas como estrellas de rock, pues la admiración de su trabajo en el territorio hondureño despertó en toda aquella persona que las conoció y escuchó sus testimonios, un profundo sentimiento de estremecimiento al saber la valentía con la que han tenido que contar para hacer frente a las situaciones que han vivido en su país.

A pesar del extenuante viaje desde el otro lado del océano, Coralia, Karina y Adolfina hicieron un tour por varias ciudades de Galicia reuniéndose con todo aquel que quisiese saber de su historia y conociendo a otras mujeres defensoras como ellas, pero en tierras gallegas.

Empezaron su tour en la Universidad de Vigo el miércoles 30 y el jueves 31 de abril llegó el turno de Santiago. En esta ocasión, se presentaron junto a las activistas gallegas Isabel García de la Plataforma Mina Touro O Pino Non, María José Vales de la Plataforma Defensa da Ría Arousa y patroa maior da Cofradia de Vilanova y Laura Vázquez de la Plataforma Casalonga Limpa de Residuos.

Imagen2. Mujeres Bravas Gallegas. De izquierda a derecha: Laura Vázquez, María José Vales e Isabel García. Amigos da terra

Después de escuchar las historias de las compañeras hondureñas, las defensoras de vida de Galicia les relataron un poco el trabajo que se realiza desde sus plataformas. María José Vales (PDRA) fue quien inició el diálogo. En su intervención contó cómo mediante la unión del pueblo gallego en una masiva manifestación que tuvo lugar en la Plaza del Obradoiro en Santiago, lograron frenar la ley de acuicultura, ya que como lo expresó “la ley de acuicultura es privatizar el mar”.

Vales le dio paso a Isabel García para hablar sobre la Mina Touro-O Pino. Isabel nos habló de la historia de explotación minera y los efectos que tuvo en aguas cercanas a estas tierras y de cómo la administración presume de la producción en campo y mar pero cuando se trata de defender a quienes trabajan por ello, no lo hace y “se posiciona a favor de cuando llega una multinacional para abrir la tierra y extraer minerales”.  Esta forma de actuar de la que habla Isabel, se ve reflejado en la decisión de la administración de denegar el proyecto que pretendía reabrir la mina, pero dejando que aún se sigan haciendo trabajos allí.

La tercera gallega en relatarnos su experiencia defendiendo el medio ambiente fue Laura Vázquez de Casalonga Limpa de Residuos, quien explicó el proceso que han tenido los habitantes de la localidad desde el 2018, cuando una empresa de residuos adquirió los terrenos de la antigua cantera. “En Galicia tenemos muchas canteras en esta situación pero no suelen estar tan pobladas” y es por eso mismo que -sorprendentemente- concello y  población están de acuerdo en hacer frenta al proyecto, pues “no generan beneficios de ningun tipo”. En este caso, como en los anteriores, nuevamente fue gracias a la movilizacion social que el concello denegó la compatibilidad urbanistica y se consiguió que la administración denegase la viabilidad ambiental.

Al finalizar con sus relatos se compartieron ideas del por qué ser mujer defensora resulta ser tan gratificante a pesar de los obstaculos de la vida familiar que conlleva, pues la naturaleza del cuidado presente en la educación con la que crecimos las mujeres, nos atraviesa trasnversalmente durante las actividades que llevamos a cabo en el día a día. Pero, por encima de todas las dificultades encontradas en sus caminos, éstas mujeres guerreras lo hacen ver demasiado fácil, nunca dejando la impresión de que puedan ser minimizadas ni de que nada les pueda quedar grande. Todos los logros que han obtenido hasta ahora son prueba de ello.

Laura, Isabel y María José resaltaron el hecho de que si bien defender el medio ambienete en Galicia, en España y en general en la Unión Europea no es tarea fácil, después de escuchar y conocer las historias de Coralia, Karina y Adolfina queda claro que la realidad en otros territorios como Honduras, es muy distinta. Criminalizar la defensa de algo tan sagrado como la naturaleza -que es la vida misma- a tal punto de que sus propias vidas se vean en peligro, no ha logrado doblegar a estas mujeres con temple de acero, que viajaron durante horas hacia un lugar desconocido para ellas solo con la intención de educarnos y conocer a otras quienes como ellas mismas, nos hacen ver que definitivamente son mulleres bravas.