El Seminario de Cooperación Internacional y Comunicación Social impartido por AGARESO prosiguió con una nueva sesión sobre cooperación para el desarrollo a cargo de Alejandro Quiñoá. Alejandro lleva la gestión de Asamblea de Cooperación por la Paz en Galicia y asume la gestión de proyectos en Centroamérica y Colombia. Gracias a su larga experiencia conoce desde el trabajo relacionado con la gestión en torno a las subvenciones hasta el trabajo de campo en diferentes países y continentes.

Durante las dos primeras horas explicó los conceptos básicos a tener en cuenta cuando se habla de cooperación, así como su historia, de dónde se parte, experiencias propias y las claras diferencias entre cooperación y ayuda humanitaria. “Hablar de cooperación internacional en tiempos actuales es muy interesante, porque la crisis de Ucrania puso en el caldero varias discusiones y debates”, afirmó. Para Quiñoá el debate es una herramienta fundamental para avanzar en el campo de la cooperación, descubrir y aprender, por lo que invitó a los y las asistentes a interrumpir y preguntar sin miedo.

La presentación, que el ponente calificó como “postmoderna”, empezó introduciendo ejemplos actuales sobre cooperación internacional y ayuda humanitaria para ir poco a poco atrás en el tiempo hasta llegar a los inicios de este sector. Las dos primeras horas de ponencia se iniciaron con un mensaje claro: “La cooperación no son únicamente los proyectos que hacemos las ONGs”.

La segunda parte de la sesión estuvo protagonizada por dos invitadas que trajo ACPP-Galicia. Yezli Mic y Queen son integrantes del colectivo Hip Hop Femenino El Salvador, que Quiñoá calificó como “artivistas”, ya que hacen activismo desde el arte. Aprovechando que las salvadoreñas se encontraban en España asistieron de manera presencial a esta sesión del Seminario en la Facultad de Comunicación en Santiago de Compostela.

Las dos artistas introdujeron cómo es el trabajo de los derechos humanos en un país como El Salvador, teniendo en cuenta que son mujeres que vienen de una clase social determinada. Al introducir el trabajo de ambas, Alejandro Quiñoá anticipó, con el fin de poner en contexto, que el sábado pasado fueron asesinadas 62 personas en El Salvador, haciendo la comparativa de que son cifras que muchas veces ni se alcanzan en zonas de conflicto armado.

La sesión, como de costumbre, acabó con preguntas, reflexiones y un pequeño debate tanto sobre la cooperación internacional como sobre el activismo por los derechos humanos y la complicada tarea de estas artistas en su país de origen.