Jesús Cintora, reconocido periodista con una trayectoria que contempla medios como Cadena Ser, Cuatro, La Sexta o TVE, fue el primer ponente en esta nueva sesión del Seminario. A raíz de la publicación de su nuevo libro ‘No quieren que lo sepas’ el periodista habló de su trayectoria, de la censura que ha sufrido durante su carrera profesional y de sus inicios en el mundo del periodismo.

En relación a la nueva tendencia del periodismo señaló: “Las nuevas tecnologías permiten el háztelo tú mismo, que la imaginación y creatividad de cada uno tenga más facilidades que hace X años. Cuando algunos estudiábamos nuestra idea era que nos llamara una gran empresa periodística. Mi humilde consejo es preparaos mucho en este terreno”.

La precariedad laboral en este sector fue otro de los temas que trató el ponente, “no es precisamente uno de los gremios mejor pagados”, aun así, animó al alumnado a defender el oficio del periodismo. “El periodismo es muchas cosas, no es solamente estar en un medio de comunicación. Es estar en un gabinete de prensa, es tener relaciones con medios, una agencia de publicidad, etc.”, sea cual sea el camino que elijas Jesús dejó claro que “tener miedo no te va a servir de nada”.

En su nuevo libro se habla tanto de sus inicios en el pequeño pueblo del que es natal hasta la corrupción política o el Rey emérito. “Yo me estoy encontrando censura ahora mismo y me la estaba encontrando ayer también. Me estoy encontrando con entrevistas que se están cancelando en televisiones que con otros libros no me había pasado. A mí me han quitado ahora mismo de la circulación de primera línea. El libro me han permitido publicarlo, no me han vetado”, afirmó.

En la segunda parte de la sesión, la temática dio un giro de 180º, pasando de la buena praxis en el periodismo en general a la buena praxis en la comunicación sobre violencia de género. Patricia Costa, periodista ligada a RNE desde 2007 especializada en violencia machista e igualdad de oportunidades, fue la encargada de las siguientes dos horas.

“Nuestra profesión no es una cuestión de manuales, la cuestión es hablar con las personas que saben. Hacer muchas preguntas, llamar, consultar a los expertos. Yo llevo muchos años en la profesión y sigo haciéndolo. Hablar con personas que trabajan el tema día a día”, señaló la periodista.

Si en algo coincidieron tanto Jesús como Patricia fue en la importancia de la especialización. “El tratamiento informativo no siempre es el correcto y el principal motivo es que los profesionales no están alejados del sensacionalismo”, afirmó Patricia. Y lo argumentó con un ejemplo claro, al igual que se envían a periodistas deportivos a cubrir un partido de baloncesto, se debería enviar a periodistas especializados a cubrir noticias sobre violencia machista; con la sensibilidad que conlleva.

Patricia hizo, a lo largo se la sesión, una lista de consejos para el buen tratamiento informativo: “Primer reto: especialización. Segundo reto: mensajes en positivo. Tercer reto: tratamiento de la información. Cuarto reto: trabajar la prevención. Quinto reto: buscar nuevos enfoques. El objetivo es que las personas que hablen conmigo se sientan empoderadas, que incluso forme parte de su terapia, que estén preparadas para intervenir”.

A pesar de tratar a diario el mismo tema, Patricia afirma que es fundamental encontrar nuevos enfoques, dar visibilidad y tratar aspectos que van a ser polémicos: “La necesidad de hablar de los maltratadores, aunque luego te den palos en Twitter cuando publiques tu podcast. Son hombres que van a ir a la cárcel y cuando salgan van a tener el mismo tipo de relaciones. Hay que concienciar, que no justificar, de que tienen la posibilidad de reeducarse”.

Durante su intervención compartió con el alumnado distintos reportajes que ha realizado en ‘Tolerancia Cero’ de RNE y quiso acabar matizando que el feminismo es una cuestión que afecta a toda la población y que, por ello, el periodismo feminista no se debe enfocar únicamente a las mujeres. Como recomendación para hacer feminismo para todo el mundo dejó el libro de Octavio Salazar ‘We too: Brújula para jóvenes feministas’.