Esta semana cerramos el primer módulo de la XV edición del Curso Comunicar para el Cambio, el Curso de Especialización en Comunicación para el Cambio Social que organizamos de la mano de la Universidad de Vigo y con el apoyo de Cooperación Galega y de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude de la Xunta de Galicia.
El martes 11 de febrero las dos entidades organizadoras dimos la bienvenida a la formación de la mano de Xosé Baamonde, docente en la Facultad de Comunicación y coordinador académico del curso por parte de la Universidad de Vigo y Lorena Seijo, coordinadora de AGARESO. Tras la apertura, Lorena presentó al alumnado el concepto de “comunicación para el cambio social” a través de diversos ejemplos del trabajo que realiza la organización.
Después de este primer contacto con el sector, el alumnado tuvo la oportunidad de conocerse un poco mejor y de entender los aspectos técnicos del curso. Las participantes pudieron acercarse a uno de ellos, las becas para la realización de un viaje de prácticas en terreno, a través de la experiencia del alumnado becado el año anterior. Ángel, Érika y Miriam presentaron en el aula Mar de fóra, el corto documental resultado de su viaje a Gran Canaria en julio del año pasado.
Mar de fóra trata de desgranar la realidad migratoria de las mujeres en la ruta canaria. Cuenta como las mujeres migrantes están expuestas a violaciones, situaciones de maltrato e incluso esclavitud, y que, cuando llegan a la sociedad española enfrentan también perjuicios que agudizan su situación de vulnerabilidad. Las reflexiones sobre la discriminación que sufren las mujeres migrantes al llegar a tierras españolas dio paso a la temática de las siguientes sesiones.
El primero de los cuatro bloques en los que se estructura esta formación puso el foco en el discurso del odio racista. Nos preguntamos cómo y por que nace y se expande, como podemos identificarlo y la pregunta más compleja de todas: como podemos hacerle frente. Para esto estuvimos acompañadas de cuatro mujeres que participan en esta lucha desde diversos frentes: Perla, activista antirracista que lucha contra la discriminación a través del perfil @afropoderossa; Mbaya, estudiante de dietética; Rahma, auxiliar de limpieza; y Pastora, abogada laboralista y defensora de los derechos del pueblo gitano y otros colectivos.
Los versos de Me gritaron negra, poema de Victoria Santa Cruz, guiaron la conversación de nuestra primera invitada al curso: Perla. Conocida en redes como Afropoderossa, Perla es activista antirracista en redes sociales y autora del libro España no es solo blanca. Su intervención recorrió una amplia variedad de temas. Algunos vinculados al pasado colonial español sobre todo en Guinea Ecuatorial, país natal de Perla, y a las apropiaciones culturales que aún hoy siguen reforzando opresiones. Otros, más vinculados a su experiencia personal como persona migrante y racializada en España, como los cánones de belleza impuestos poroel norte global o los episodios racistas que vive.
Para ahondar en esto, Perla estuvo acompañada en la segunda mitad de la sesión por Mbaya, estudiante de dietética de origen senegalés y Rahma, auxilizar de limpieza de origen marroquí. Las tres compartieron experiencias con el odio en su día a día en la mesa redonda «Facendo fronte ao racismo». Desde la escuela, pasando por la vivienda y el empleo hasta hablar también de su llegada a España.
Sobre el odio continuó hablando Pastora Filigrana este martes en la tercera sesión del curso. Comenzó con un repaso por la construcción histórica de la discriminación hacia el pueblo gitano, dejando claro que el primer paso en la lucha contra el odio es entender que las desigualdades no nacen porque sí, sino que hay una voluntad de que existan y que el sistema mismo las genera para seguir sobreviviendo.
El monstruo es grande, nadie lo puede abarcar, pero sumando podemos ser más fuertes. Aquí no sobra nadie. La lucha contra los discursos de odio se tiene que hacer desde muchos frentes
Pastora Filigrana
El papel de las redes sociales fue también un hilo de conversación entre ambas sesiones. Por una parte, Perla trasladó su experiencia con @afropoderossa y defendió que estas plataformas son herramientas muy buenas si se hace un buen uso de ellas. Incidió en que la juventud está especialmente presente en estos espacios y en que es fundamental comunicar en ellos para que los mensajes lleguen a públicos amplios. Pastora reforzó esta idea y añadió que las redes hay que usarlas pero que hay que hacerlo estratégicamente. Y que, para eso, debemos hacerlo de forma colectiva.
Esta idea de colectividad marcó la sesión de Pastora y el primer módulo de Comunicar para el Cambio: “Hay un negocio a través de él odio. El enemigo que tenemos delante tiene las armas y el dinero. Se necesitan alianzas amplias con diferentes herramientas para frenar esto. El monstruo eres grande, nadie lo puede abarcar, pero sumando podemos ser más fuertes. Aquí no sobra nadie. La lucha contra los discursos de odio se tiene que hacer desde muchos frentes”, reivindicó Pastora.
La próxima semana seguiremos buscando desde Comunicar para lo Cambio sumar esas fuerzas. El módulo 2, “Discurso del odio LGBTIQ+”, comienza el martes 25 de febrero de la mano de las periodistas y consultoras Marta G.Franco y Bárbara G.Vilariño.
Me gritaron negra
(Victoria Santa Cruz)
Tenía siete años apenas, apenas siete años,
¡Que siete años!
¡No llegaba a cinco siquiera!
De pronto unas voces en la calle
me gritaron ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
“¿Soy acaso negra?” – me dije ¡SÍ! “¿Qué cosa es ser negra?” ¡Negra!
Y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía.¡ Negra!
Y me sentí negra, ¡Negra!
Como ellos decían ¡Negra!
Y retrocedí ¡Negra!
Como ellos querían ¡Negra!
Y odié mis cabellos y mis labios gruesos y miré apenada mi carne tostada
Y retrocedí ¡Negra!
Y retrocedí…
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
Y pasaba el tiempo,
y siempre amargada
Seguía llevando a mi espalda mi pesada carga
¡Y cómo pesaba! …
Me alacié el cabello,
me polveé la cara,
y entre mis cabellos siempre resonaba la misma palabra
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!
Hasta que un día que retrocedía, retrocedía y que iba a caer ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¿Y qué?
¿Y qué? ¡Negra! Sí ¡Negra!
Soy ¡Negra! Negra ¡Negra! Negra soy
¡Negra! Sí
¡Negra! Soy
¡Negra! Negra
¡Negra! Negra soy
De hoy en adelante no quiero laciar mi cabello
No quiero
Y voy a reírme de aquellos,
que por evitar – según ellos –
que por evitarnos algún sinsabor Llaman a los negros gente de color ¡Y de qué color! NEGRO
¡Y qué lindo suena! NEGRO
¡Y qué ritmo tiene!
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
Al fin
Al fin comprendí AL FIN
Ya no retrocedo AL FIN
Y avanzo segura AL FIN
Avanzo y espero AL FIN
Y bendigo al cielo porque quiso Dios que negro azabache fuese mi color Y ya comprendí AL FIN
Ya tengo la llave
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
¡Negra soy!
