Turno para un viejo conocido y debut de una cara nueva. En la sexta sesión del Seminario de Comunicación Social y Cooperación Internacional tuvimos con nosotros una doble ración de fotografía, servida en primer lugar por Mingo Venero y completada por Anna Suriyanch. El primero, documentalista de pro, contó a los presentes a través de la pantalla del ordenador muchas de sus vivencias, que le permitieron viajar a numerosas partes del mundo haciendo su trabajo. En las segundas dos horas de la ponencia, Suriyanch hizo lo propio centrándose en la fotografía de la migración, que la llevó a retratar numerosas realidades, siendo una de las más comentadas durante la sesión las travesías de los barcos de salvamento en el Mediterráneo, en los que ella tuvo oportunidad de navegar y fotografiar.

“Yo no vengo del periodismo”, comenzó Mingo Venero su turno, “a mí todo esto me nace del mismo interés por el documentalismo derivado de un gusto por conocer a la gente, por la sociedad”. Con la cámara como medio, Venero hace hincapié en sus trabajos en las historias de las personas empobrecidas, golpeadas por las desigualdades sociales. Su campo de acción, que va desde su Cantabria natal hasta las bolivianas tierras de Potosí, “un lugar al que siempre había querido ir”, en las que pudo documentar de manera audiovisual y fotográfica el trabajo y la vida de los mineros. Otro de los temas recurrentes en las obras de Venero es la infancia, que está presente de muchas formas en sus trabajos. Opina que merece tener su espacio, que merece una voz. “Para trabajar con ellos es muy importante ganarse su cercanía y su confianza”, declaró mientras enseñaba su porfolio.

Venero recibió a lo largo de su carrera numerosos premios a nivel individual, pero reconoció al alumnado que es muy complicado el vivir de la fotografía documental, algo por lo que fue muy preguntado. Durante el coloquio habló sobre la realidad del fotógrafo asumiendo que “lo tienes que compaginar con otras actividades profesionales que den más dinero, como puede ser la fotografía de eventos o de bodas, e intentar exponer, que siempre es mucho más rentable a la larga que, por ejemplo, publicar un libro”. Se le cuestionaron, además, dudas sobre edición fotográfica y, cómo no, sobre su gusto por el blanco y negro, una de las características principales de su modo de trabajo.

Pasadas las primeras dos horas, que Venero clavó en su ponencia, la sesión continuó, comandada ahora por Anna Suriyanch. No se puede hablar de esta fotoperiodista freelance sin mencionar la Revista 5W, de la que es cofundadora y editora gráfica. Gran parte del grueso de la charla fue por ahí, por su experiencia con la revista, que le permitió viajar a innumerables lugares del planeta persiguiendo la realidad social oculta para mucha gente en España.

“El objetivo de cualquier fotógrafo es hacer pensar con las fotografías, consiguiendo que la imagen sea una historia en si misma”, contó a su auditorio la fotoperiodista. Es por eso que Suriyanch aludió mucho a la importancia de pensar la foto antes de tomarla, para conseguir que esta realmente transmita. La ponente reflexionó sobre su profesión, poniendo ejemplos y poniendo su ponencia a un nivel totalmente horizontal, algo que también consiguió Venero. Naturalizó con sus palabras ciertos comportamientos que les suceden a todo aquel que hace fotografías, sean más o menos profesionales. “Es normal bloquearse a veces y no ser capaz de disparar. Yo misma, por ejemplo, cuando vi que una de las balsas que estaban rescatando los compañeros socorristas se hundía, me puse la cámara a la espalda me puse a sacar gente de ella. Sentía que era mi responsabilidad, pero ellos mismos me pararon, pues lo que yo debía hacer era documentar todo aquello y no rescatar gente, que era la función del socorrista y no la mía”. La ponente recordó numerosas anécdotas y vivencias de aquellos días a bordo de los barcos de Open Arms. 

“Siendo honesto puedes fotografiar todo. Creo que la clave es no molestar, no romper la intimidad, y para ello hay que estar mucho con los protagonistas”, dijo Suriyanch y coincidió Venero. Cada cual con su ponencia, fueron capaces de trasladar al alumnado una visión realista de la fotografía social y documental.