Este 2020 va a ser un año difícil de olvidar. Fue el año que paró el mundo. Paró todo, menos la necesidad de luchar por un mundo mejor. Por eso, en Agareso mantuvimos la actividad durante la pandemia, adaptando nuestro trabajo a las necesidades de las personas y entidades con las que colaboramos.

Durante todo este tiempo seguimos trabajando en Cooperación en el Exterior, desde la distancia, de la mano de ACPP Galicia, en Él Salvador y en la República Dominicana, y de Arquitectura sin Fronteras, en Guatemala. La cuarentena pilló en terreno a parte del equipo. Tuvieron que adelantar su vuelta a Galicia y, una vez reagrupadas, anulamos todos los viajes siguiendo los consejos de las autoridades sanitarias. Pusimos en pausa aquellas actividades que exigen nuestra presencia física y adaptamos aquellas otras que se pueden desarrollar virtualmente. Nuestros conocimientos y herramientas están al servicio de nuestras contrapartes, con el objetivo de ayudarles a sobreponerse en esta difícil situación.

Adaptamos, también, al nuevo contexto todos los proyectos de Educación para el Cambio Social que llevamos a cabo en los centros de enseñanza gallegos, gracias a la financiación de la Dirección General de Relaciones Exteriores y con la UE. Durante la pandemia, seguimos trabajando en más de 15 centros educativos gallegos con #EpDLab, #OMundoqueQueremos y #EscolaSenRacismo, que llevó a cabo una edición virtual del seminario de la USC. Los tres siguen en marcha este curso, trasladándose en mayor o menor medida a las plataformas digitales. Y, también a través de la red, continuamos desarrollando proyectos de promoción de la igualdad y de prevención de la violencia machista, mano a mano con las Ampas gallegas.

Nos complace comunicaros que la Fundación La Caixa ha aprobado, también, la segunda fase de La Tribu, el proyecto de acción social que desarrollamos junto a IGAXES y que nos permitirá luchar un año más a favor de la igualdad de oportunidades de las jóvenes y chicos en riesgo de exclusión social, en las aulas y en la calle.

El documental En deuda con todas. Una historia sobre la penalización del aborto en El Salvador, con el que esperamos contribuir al incidente político y social de los colectivos que luchan por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres salvadoreñas, sigue su andadura por el circuito de festivales de cine, en un año especialmente complicado para este tipo de eventos. Las proyecciones públicas, en Galicia y en el resto del Estado, se vieron lógicamente afectadas por la cuarentena y por las medidas sanitarias, pero esperamos que enseguida podamos recuperar la actividad. En todo caso, como sabéis, está disponible en la red para que lo podáis ver y compartir.

En junio, estrenamos también La escuelita del Manchón, el documental que hicimos con financiación del Ayuntamiento de Santiago de Compostela con el objetivo de retratar, no sólo la situación de la educación en el país Centroamericano, que está a la cola de la inversión educativa en toda Latinoamérica, sino también el trabajo que realiza Arquitectura sin Fronteras, junto con sus organizaciones socias, Proyde, Asiaprodi y Prodessa, para fomentar una educación de calidad e inclusiva en la zona sur de Guatemala, donde trabajan desde hay más de 22 años.

Nuestro voluntariado ha llevado adelante este año -justo este año- un proyecto maravilloso, el podcast Castañas en verano, que nació en abril para entretener, acompañar y sobre todo para hablar de temas que normalmente quedan escondidos en las agendas de los medios. No dejéis de escucharlo!

Nos ayudas a continuar?

Llevamos, en fin, mucho andado. Pero nos queda aún mucho más por andar. Asumimos el esfuerzo que está por venir con responsabilidad, pero también con una gran ilusión. Por este motivo, seguimos considerando esencial vuestra aportación, participación y opinión como socios o socias como parte fundamental de nuestro quehacer pasado, presente y futuro.

Para nosotros es importante tener una base social amplia y diversa que nos permita demosar que existe gente en Galicia comprometida con la comunicación como herramienta de transformación social. Cuantas más socias y socios seamos, más fuerza podremos tener en nuestras demandas. Así que, se podéis dar el paso, animaos a asociaros. Sólo tenéis que descargar, cubrir y enviarnos este documento de alta y pagar vuestra cuota antes de que remate el mes de noviembre. Las cuotas puede ser de un mínimo de 10 euros y de un máximo de 50, el abono de la cuota es una condición indispensable para ser socia/lo, segundo recogen las bases de la entidad, pero para nosotros la cantidad que podáis acercar es el menos importante. El que importa es poder contar con vosotros!

Y se tenéis cualquier duda sobre el proceso de asociación, contactad con Sonia o con Lorena.