- Defender el derecho universal de las personas a informar y ser debidamente informadas (al periodismo se ingresa vocacionalmente como a una religión: para servirlo, y no para servirse de él).
- Abogar por la facultad del público a tener acceso a una información objetiva, veraz y exacta (cuando des una noticia negativa o siniestra, no exageres su exacta dimensión, después así no causarás con ella alarma pública ni pánico en la comunidad).
- Propugnar por la democracia, la igualdad, la justicia social, la paz y el bienestar colectivo (en tu profesión de periodista, defiende siempre ideas y valores, como la vida, la paz, la libertad, la justicia social y los derechos humanos, pero nunca intereses económicos de personas o grupos).
- Evitar incurrir en difamación e injuria, para proteger el honor de los seres humanos (jamás escribas, como periodista, lo que no puedas defender como persona).
- Abstenerse de recibir estipendio para ocultar, distorsionar o privilegiar informaciones (a cambio de tus comentarios periodísticos, no aceptes nunca recompensas monetarias, regalos, obsequios o viajes, pues todo eso te compromete con gestores del dinero y de la política y pierdes tu independencia y libertad).
- Rectificar las informaciones falsas e inexactas y respetar la propiedad intelectual (cuando redactas una crónica o una columna, investiga e infórmate en profundidad primero, para no ser desmentido después).
- Guardar siempre estricto secreto profesional de sus fuentes de información (para el periodista, la libertad de prensa es como la sangre que corre por sus venas; si ella se estanca, el periodismo libre muere).
- Velar por el respeto a sus opiniones y la profesionalización, a fin de que honre su labor y sirva mejor a la sociedad (como periodista, en tus escritos jamás recurras a la injuria, a la calumnia o al lenguaje procaz y ordinario, sino solamente a la ética, a la moral y al respecto mutuo con el lector).
- Fomentar la fraternidad entre colegas, respetar su reputación y brindarles solidaridad.
- Actuar con rectitud en el seno del colectivo donde colabora y no desdeñar su buen nombre (si en tu vida, como periodista, cumples los preceptos anteriores, disfrutarás de una gran riqueza espiritual y conciencia social).





